Fondo de Benevolencia de la iglesia
Las iglesias deben apoyar a las personas necesitadas. Sin embargo, si la necesidad es el resultado del un mal manejo financiero o por irresponsabilidad, la ayuda económica por parte de la iglesia debe proveerse solamente en forma temporal.
En ese caso, la ayuda en el área de orientación y aconsejamiento en mayordomía es mucho más importante que la ayuda material.
Es vital para las personas que no están manejando sus vidas financieras en forma apropiada, que conozcan cuáles son los principios bíblicos en cuanto al manejo del dinero. Algunas veces, el proveer esta instrucción puede eliminar totalmente la necesidad de la benevolencia.
Dar ayuda económica y educacional coloca a las personas bajo la autoridad de la iglesia y los hace responsables delante de la iglesia local. La iglesia puede pedirle a las personas necesitadas que establezcan y vivan dentro de un Plan de Control de Gastos para poder ordenarse y crear un superávit que les permita comenzar a pagar lo que deben. Creemos que es importante que haya una estipulación de que cualquiera que no siga este plan no recibirá más ayuda financiera.
El pastor Jim Burgess ha sido un invitado frecuente de los programas de radio de Cultura Financiera en inglés. El comparte cómo los miembros de su iglesia, empezando con los líderes, han comprometido el área de las finanzas al control de Dios. Como resultado, ahora tienen un Ministerio de Benevolencia muy efectivo. El pueblo de Dios vive vidas financieras disciplinadas y, como resultado, el dinero está en la libertad de ser usado como Dios lo indique.
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