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Finanzas en el Matrimonio

Por Andrés G. Panasiuk

1. ¿Cómo deben los matrimonios manejar las finanzas?

Yo creo que el tema del dinero se ha convertido en la fuente de estrés más importante en los matrimonios del continente. Algunos estudios en Estados Unidos indican que el dinero es la causa más común por las que las parejas se divorcian. Hay que prestarle atención a estas estadísticas. Algo nos está pasando con el manejo económico en la casa -¡y no es muy bueno que digamos!

Para evitar problemas yo les recomiendo a los matrimonios que hagan cinco cosas:
1) Debemos incrementar la comunicación sobre el tema.
Todas las semanas deberíamos tener un tiempito para poner al día las finanzas del hogar y hablar de cómo nos está yendo con el manejo del dinero. Preguntarnos “¿Dónde estamos y dónde deberíamos estar con nuestro Plan?, ¿Qué tenemos que cambiar en nuestro Plan para la semana que viene?, ¿Para qué nos tenemos que preparar?, ¿Cuánto dinero tenemos para cada uno esta semana que viene?” y cosas por el estilo. Además, todos los meses deberíamos balancear nuestras cuentas con las del banco y una vez al año deberíamos tener un “retiro financiero” para planear el año siguiente.

2) Debemos aceptarnos y crear espacios seguros.
Necesitamos tener espacios seguros para decirnos la verdad. Si la primera vez que “metí la pata” con el dinero tu me maltratas, me gritas y me haces pasar un mal momento, entonces la próxima ya no te lo digo -seré tonto, pero no masoquista. Se requiere tener en la pareja un lugar seguro para que nos podamos decir, con honestidad, los problemas en los que nos hemos metido. Eso nos ayuda a aprender la lección, a decidir juntos qué regla o herramienta vamos a diseñar para no volver a cometer el mismo error y a sufrir juntos las consecuencias de las malas decisiones. Eso lleva a tener una vida de pareja sana y finanzas más sólidas.

3) Debemos adoptar principios comunes.
Para eso, hay que leer libros sobre finanzas que estén firmemente anclados en la Palabra de Dios. Yo no estoy en contra de todo lo que dicen los otros libros de finanzas que escriben los “gurús” financieros de hoy -pero ellos beben de una filosofía que se llama “el Materialismo” y otra que se llama “el Positivismo”. Nosotros bebemos de una fuente muy diferente. Hay que ponerse de acuerdo en adoptar principios “P” -principios de la Palabra. Por ejemplo: La Entrega, El Orden, La Libertad, La Gratificación Diferida, El Ahorro, La Perseverancia, La Frugalidad (o La Moderación), La Prevención, y principios como éstos que muchas veces se oponen a la forma en la que piensa el resto del mundo. Eso nos llevará a tomar decisiones mucho más sólidas y a ponernos de acuerdo mucho más rápido (¡y discutir mucho menos!).

4) Debemos diseñar apropiadamente la pareja.
Lamentablemente, muchas parejas de hoy no viven vidas de parejas -viven vidas de compañeros/as de universidad. En la universidad, cuando compartían un departamento o una habitación con otro estudiante se dividían las tareas y separaban los gastos. Una vez que se casan, las nuevas parejitas continúan haciendo lo mismo. Dicen: ”-Este es mi dinero… y ese es tu dinero. Con mi dinero hacemos esto y aquello, pagamos esta cuenta y la otra. Con tu dinero, pagamos aquello y lo otro…”.
¡Viven vidas separadas bajo el mismo techo! Eso, por supuesto, es una locura.
El diseño apropiado para la pareja es ser una sóla carne. Y una sola carne, debe tener UN SOLO pozo económico: todas las entradas deben ir a un mismo lugar y de ese lugar se debe sacar el dinero para pagar todos los gastos de la familia.
Cuando dividimos el dinero, también allí comienzan las medias-mentiras y las mentiras y media. Empiezan los engaños y comenzamos a resquebrajar uno de los pilares fundamentales de la pareja: la confianza.

5) Debemos tener herramientas que nos ayuden.
Finanzas exitosas, requieren de una serie de herramientas y vehículos que nos ayuden a llegar allí. Si queremos ir a Disney podemos caminar y nadar… o podemos tomarnos un avión y rentar un auto. Es mejor volar y manejar (aunque requiera de entrenamiento y aprendizaje para saber cómo hacerlo).
Un buen Plan para Controlar Gastos, un plan para salirse de las deudas, un plan de inversiones a largo plazo y algunas reglas de vida pueden ayudar muchísimo a vivir financieramente sanos (reglas como: “si vamos a gastar más de U$50, nos tenemos que llamar antes de hacerlo”, “si vamos a gastar algo que no está en el presupuesto, debemos estar los dos de acuerdo”, “para hacer un gasto, nuestros niños necesitan dos ‘si’ -uno de mamá y otro de papá”… y cosas por el estilo).

2. ¿Cuáles son los gastos indispensables a tener en cuenta en el presupuesto conyugal?
Nosotros recomendamos dividir el dinero que recibimos cada mes en unas 11 o 12 categorías, partidas o rubros. Todas ellas son importantes: Alimentación, Vivienda, Transporte, Seguros, Pagos de Deudas, Entretenimiento, Ropa, Gastos Médicos, Escuela (o Cuidado de Niños), Inversiones y Gastos Varios.

De todas maneras, cada familia o individuo debería elegir las categorías que le sean útiles y descartar las que no necesita. La vida económica de cada uno es diferente. Por eso, a veces, sumaremos categorías a las sugeridas y a veces eliminaremos las que no necesitamos.

Lo que yo les sugiero es que colecten información de todos los gastos de un mes y, luego, separen esos gastos en los rubros que tengan sentido para ellos.

Todos mis libros tienen un capítulo sobre cómo armar exitosamente un presupuesto personal o familiar. Les recomiendo que los compren el la librería de su iglesia o los bajen de la internet. También pueden buscar videos míos en YouTube en donde explico cómo armar un presupuesto.

Finalmente, les animo a que claramente hagan una diferencia entre necesidades, los deseos de calidad y los gustos. Las necesidades son las cosas que necesitamos para sobrevivir: alimentación, vestimenta, vivienda, etc. Los deseos de calidad son “necesidades glorificadas”: en vez de arroz y huevos, un bistec; en vez de un pantalón común, uno de Prada; en vez de un departamentito, una casa en un barrio cerrado. Los gustos, son todas aquellas cosas que no están relacionados con las necesidades: un broche de oro, un escudo de armas, sillas para el patio, una televisión digital…

La pareja debe aprender a hablar apropiadamente y debe decir “necesito” cuando se trate de una verdadera necesidad. Para todo lo demás, debría decir simplemente “me gustaría”. Eso es porque las necesidades, siempre deben ser satisfechas. No está mál cumplir con nuestros deseos o darnos un gusto. Sólo que lo deberíamos hacer una vez que las necesidades están cubiertas y tengamos el dinero para hacerlo.


3. ¿Cómo debería funcionar el ahorro en el matrimonio?
Siempre les sugiero a las parejas que cumplan con una fórmula matemática que me ha servido a mi a lo largo de los años: 80-10-10. Eso significa: 10% para Dios, 10% para ahorrar y deberíamos poder vivir con el 80% restante.

Si no podemos ahorrar el 10% de nuestras entradas, ahorremos lo que podamos. Lo importante es empezar. El ahorro es una costumbre adquirida. Lo escencial no es la cantidad con la que comenzamos nuestros ahorros, el asunto es crear la costumbre. Uno puede tomar un jarro de dulce vacío y colocar allí el equivalente a U$5 cada mes. Con el tiempo, esa cantidad se incrementará sola -porque habremos adquirido la costumbre de ahorrar.

Otro consejo: la pareja puede usar el ahorro para crear un Fondo de Emergencias. Yo siempre les sugiero el dividir el total del dinero que llevan a casa por 4 (el 25% de los ingresos familiares mensuales). Esa cantidad es su primera meta. Separen entre el 5 al 10% de sus ingresos totales cada mes para llegar a ese número.

Una vez que han acumulado esa cantidad de dinero en la casa, ahora vayan a banco y abran una Cuenta de Ahorro. Esa cuenta será su Fondo de Emergencia. Continúen poniendo dinero en la Cuenta de Ahorro hasta que alcancen a acumular 2 o 3 veces la cantidad de ingresos familiares mensuales. Ahora que tienen el Fondo de Emergencias establecidos, pueden dejar de ahorrar y comenzar a invertir.

Cuando una emergencia ocurre, en vez de usar la tarjeta de crédito, pueden tomar el dinero del Fondo de Emergencia, dejar de invertir y volver a ahorrar hasta completar el Fondo nuevamente. Cuando el Fondo está al 100%, pueden dejar de ahorrar y volver a invertir.

Finalmente, el ahorrar no es una cuestión solamente del “hacer” -también es una cuestión del “ser”. Si queremos ser exitosos en nuestras finanzas y siempre tener ahorros suficientes, no sólo tenemos que ahorrar, sino -sobre todo- debemos ser ahorradores. Ser ahorradores es una actitud en la vida -es un estilo de vida y una forma de ser. Es ser moderados en los gastos y frugales en nuestra manera de vivir. No porque amemos al dinero, sino porque “no amamos al mundo ni las cosas que hay en el mundo” (1 Juan 2:15) y también “nuestras costumbres son sin avaricia, contentos con lo que tenemos ahora” (Hebreos 13:5).

La moderación y la frugalidad son elementos escenciales para cumplir con Proverbios 21:20, donce dice: “tesoro precioso y aceite hay en casa del sabio, mas el incensato todo lo disipa”. Stanley y Danko en el best-seller “El millonario de al lado” explican claramente algo que la mayoría de las personas no comprenden: la riqueza no tiene mucho que ver con la cantidad de ceros que tiene tu salario. La riqueza tiene que ver con la acumulación de recursos. Puede que tengas un gran salario, con muchos ceros. Pero si te gastas cada peso que tienes encima, tu no eres rico -solamente te estás dando la buena vida.