• info@culturafinanciera.org

photo-1531353826977-0941b4779a1c

LA PEREZA TRAE POBREZA

1080 720 Cultura Financiera

“Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo;
Así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado”.

Una persona perezosa puede invertir cinco horas o más frente a un televisor viendo deportes o películas, pero no estaría dispuesto en invertir ni la mitad de ese tiempo en leer un libro, capacitarse o realizar un trabajo extra que le proporcione más ingresos. ¿Cuántas oportunidades se pueden perder por no dar una cuota adicional de esfuerzo que sin duda producirá grandes frutos?

Salomón nos enseña claramente que si en nosotros existe una condición de pereza la pobreza vendrá a atacarnos como un ladrón (llegará sin avisar). Una persona perezosa tiene poca disposición para hacer algo que requiere esfuerzo o constituye una obligación, especialmente para trabajar.

La pereza es una actitud mental y se manifiesta en lo físico. Una actitud negativa y conformista puede sumir a cualquier persona en la pobreza. La tendencia a procrastinar, es decir, a postergar actividades o situaciones que deben ser atendidas, y sustituirlas por otras más irrelevantes o agradables, es un evidente rasgo de una persona perezosa.

Hay quienes simplemente se limitan a orar, pero no accionan, y la realidad es que Dios nos habla de la importancia de accionar, conquistar lo que Él nos prometió, esos sueños que nacieron en su corazón para nosotros. Y sí, definitivamente orar es grandioso, nos acerca a Dios, nos permite escuchar su dirección (sin comunicarnos constantemente con Dios no tendríamos dirección) sin embargo, se hace necesario salir a conquistar. “la oración es una trinchera desde donde se proyectan los valientes” pero a cada persona le corresponde hacer su parte.

La vida de Jesús es el mejor ejemplo, durante su ministerio siempre estuvo predicando, liberando, demostrando el Reino de Dios en la tierra.

“Jesús sanó a muchos que padecían de diversas enfermedades. También expulsó a muchos demonios, pero no los dejaba hablar porque sabían quién era Él”. Marcos 1:34

Oración: Padre gracias porque siempre estás conmigo, perdóname cuando he sido perezoso (a) en lo que tú me has mandado a hacer. Hoy te pido que me ayudes a incorporar buenos hábitos para accionar y ser diligente en lo que me corresponde hacer. Ayúdame a ser constante para conquistar las promesas que me entregaste. Amén.