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SABIDURÍA… CONOCIMIENTO DE DIOS

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¿Que le pidió Salomón a Dios?

La petición de Salomón fue muy profunda, en lugar de poder y dinero, él pidió algo
mucho más valioso que le permitió tener todo lo demás.

Sabiduría.


Es la traducción usual de la voz hebrea khama que, aunque tiene varios significados,
presenta sentidos intensamente prácticos, como todo el pensamiento hebreo; en
efecto, significa destreza técnica (Éx 31:3, 6; Ez 27:8), aptitud en artes o sagacidad
en los negocios (Job 12:2, 12), habilidad en asuntos seculares (Ez 27:8, 9),
discernimiento para aconsejar (2 S 13:3), prudencia para gobernar (1 R 3:28;
4:29–34), cordura en la vida diaria y decisiones éticas.

La sabiduría consiste básicamente en aplicar bien lo que uno sabe a lo que uno hace,
a fin de lograr un buen vivir. Deriva en ocasiones de la tradición de los padres y se
desarrolla por la enseñanza (especialmente de la ley de Dios) o por la experiencia. También puede obtenerse como un don especial de Dios.

Ciencia o conocimiento. Todo conocimiento pedagógico se contrasta con el
conocimiento de Dios. El conocimiento de Dios es infinito e íntimo. Jehová conoce los
nombres, los pensamientos, los caminos, y las actividades del hombre. Mientras el
hombre persigue el conocimiento, debe reconocer que todo su conocimiento es
incompleto.

Realmente el conocimiento de Dios nos lleva a actuar como Él actúa, a ser como Él es, y ante la toma de decisiones, antes de llegar a proceder de una manera racional y
humana, a poder preguntarnos: ¿Qué haría Jesús en mi lugar?, ¿cómo procedería Él
en medio de esta situación? Le aseguro que esto nos llevará a conocer qué es lo que
mueve el corazón del Padre y cómo debemos proceder para alegrarlo a Él.

Aunque fue un hombre millonario que obtuvo victorias, Salomón también sufrió derrotas
y fracasos. Todo esto le permitió tener conclusiones en su vida que quedaron
plasmadas en la Palabra, no como una parte más de la historia bíblica, sino como un
testimonio, una ruta demarcada, un camino trazado para nosotros el día de hoy.

Oración: Amado Dios hoy quiero como Salomón pedirte sabiduría y conocimiento.
Reconozco que sólo no puedo y que te necesito. Sé que, si yo te busco, encontraré
cómo tomar buenas decisiones y cómo vivir mi vida de manera que te agrade y bendiga
a otros y yo pueda también disfrutar de todo lo que me das por gracia.