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CÓMO ELEGIR AL DAR

El lugar en el que pones tu dinero es importante. Debemos aprender a dar al necesitado, dar a causas nobles y dar para demostrar amor a desconocidos o familiares. Incluso tenemos que darnos a nosotros mismos. Puede que no se trate solo de dinero, también podemos ofrecer nuestros talentos y tiempo para los demás.

Enrique es un médico que vive en Puerto Rico. Cada año, organiza un equipo de colegas que viaja a diferentes lugares del Caribe, lugar con abundante pobreza y necesidad para tratar a la gente enferma. Es un excelente cirujano y se especializa en reemplazos de cadera. Hasta el momento, ha llevado a cabo cientos de reemplazos, especialmente en jóvenes y niños de familias necesitadas.

Él y sus colegas ofrecen tiempo y dinero para hacer estos viajes. El aporte que más impacto causa en esa sociedad es su entrega de conocimientos y experiencia a otros. Con ello regala algo que no tiene precio: salud.

Alberto vive en Chicago y es un hábil profesional en el área de computación. Montó las redes de computadoras de una de las compañías de hamburguesas más grandes del mundo. ¡Es un verdadero genio! Su meta en la vida es acumular suficiente capital como para retirarse a una edad temprana. Quiere hacerlo para tener la capacidad de viajar, ofreciendo —gratuitamente— sus servicios y experiencias a organizaciones de bienestar social alrededor del mundo.

En muchas ciudades de Estados Unidos es común encontrar asociaciones de empresarios y profesionales retirados que ofrecen su experiencia y sabiduría a otros. De forma gratiuta, comparten con profesionales y negociantes que a penas comienzan.

No obstante, quisiera dar una advertencia respecto a las personas y las organizaciones a las que deseamos ayudar con nuestro talento, tesoros y tiempo. Estas palabras de precaución valen tanto para comunidades como para organizaciones…

Actualmente, se escuchan varios casos de líderes de organizaciones no gubernamentales (ONG) que roban los fondos o los destinan para otra causa. Lastimosamente, sucede lo mismo con otras entidades de beneficio a personas con necesidades especiales. En el siglo XXI podemos ser un poco más misericordiosos con estos casos. Además, existen formas de averiguar su nuestras donaciones se utilizan correctamente o no. Aquí tenemos algunas pautas a tomar en cuenta antes de ayudar a cualquier organización o persona:

– ¿Cuántos años de existencia tiene esa organización?
– ¿Tienen metas concretas y claras o abarcan un terreno demasiado amplio?
– ¿Cuál es la reputación de su líder o encargado?
– ¿Cuenta la organización con informes financieros regulares?
– ¿Poseen un auditor externo a la entidad?
– ¿Cuántos salarios mínimos gana su máximo líder?

Recuerda que estas son solo pautas para ayudarte a pensar en la dirección correcta al momento de decidir dónde invertir tu dinero disponible para dar a otros. Existe un dicho muy cierto: «hay de todo y para todos en este mundo cruel». Una de las características de un buen administrador es manejar correctamente hasta lo que les dará a otros.